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El mundo está casi revolucionado después de que la OMS (Organización Mundial de la Salud), emitiera un comunicado la pasada semana diciendo que el consumo excesivo de carne roja podría aumentar el riesgo de cancer. A pesar de que esto ya se sabía desde hace tiempo, la OMS ha querido dejarlo bien claro. Según el informe, unas 34.000 muertes por cáncer al año son atribuidas a dietas ricas en carne procesada. Por contra, el tabaco produce casi un millón, 600.000 el alcohol y más de 200.000 la contaminación del aire.
Después del revuelo que ha causado su comunicado, la Organización Mundial de la Salud ha emitido otro para aclararlo. En dicho documento explica que "no pide a la gente que deje de comer carne procesada, pero sí indica que reducir el consumo de estos productos puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal”. Al igual que hicimos con el caso Volkswagen, hoy nos gustaría tratar de solucionar a nuestro lector cualquier tipo de duda que pueda surgir al respecto de la carne procesada y del anuncio bomba de la OMS.
Según la misma OMS, la carne procesada es "cualquier tipo de carne que ha sido transformada con salazón, curado, fermentación, ahumado u otros procesos para mejorar el sabor y preservar el alimento". Es decir bacon, salchichas, hamburguesas, jamón, carne en conserva, cecina, carne en lata, salsas a base de carne y embutidos. La carne roja es aquella que proviene del vacuno, cordero, cerdo, caballo y cabra.
En el caso de la carne roja, la clasificación se basa en una evidencia limitada de estudios epidemiológicos que muestran una asociación positiva entre el consumo de carne roja y el desarrollo de cáncer colorrectal, así como una fuerte evidencia mecanicista. La evidencia limitada significa que una asociación positiva se ha observado entre la exposición al agente y el cáncer, pero que otras explicaciones para las observaciones (oportunidad técnicamente denominado, sesgo o confusión) no podía ser descartado.
La categoría grupo 1 se utiliza cuando no hay suficiente evidencia de cancerigenicidad en humanos. En otras palabras, no hay pruebas convincentes de que el agente cause cáncer. La evaluación se basa generalmente en los estudios epidemiológicos que muestran el desarrollo del cáncer en humanos expuestos. En el caso de la carne procesada, esta clasificación se basa en pruebas suficientes a partir de estudios epidemiológicos que el consumo de carne procesada provoca cáncer colorrectal. La carne procesada se ha clasificado en la misma categoría que las causas de cáncer, como el consumo de tabaco y el amianto, pero esto no quiere decir que todos ellos son igualmente peligrosos.
La asociación menciona que el principal cancer que puede producir un excesivo consumo de carne roja es el cáncer de colon. También mencionan que hay relación directa entre el cáncer de estómago y el consumo de carne procesada. Al igual que relaciona el cáncer de páncreas y de próstata con la carne roja.
Rotundamente no. La carne roja contiene nutrientes esenciales que no se pueden extraer de otros alimentos. El estudio afirma que el riesgo es casi nulo si se tiene un consumo moderado, aunque afirma que un consumo medio de 50 gr. al día de carne procesada aumenta el riesgo de cáncer colorectal en un 18%.
El monográfico presentado por el IARC (International Agency for Research on Cancer) cuenta con un panel de 22 científicos de 10 países diferentes, los cuales han analizado más de 800 estudios publicados sobre la asociación entre el consumo de carne roja y procesada y el riesgo de sufrir 12 tipos de cáncer. Las conclusiones obtenidas se basan en estudios epidemiológicos en los que se compara la repercusión del cáncer entre personas con alto y bajo consumo de estos productos.
Sea como sea, lo que la OMS ha querído dejar claro es que una dieta sana puede mejorar la vida en las personas. Para finalizar, os dejamos una infogafría de alternativo.mx para que lo veáis todo más claro si cabe:

Fuente: OMS