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Algunos críticos de la agricultura orgánica aseguran que el mundo tiene que elegir entre tener suficiente comida para una población creciente y la agricultura orgánica. ¿Es esto cierto?
1. Para muchos tipos de cultivos, los rendimientos por debajo de lo convencional y la gestión orgánica son estadísticamente iguales. El clamor de que el rendimiento es siempre menor que la convencional está basado en asunciones más que en comparaciones. Aún así, en países desarrollados, el rendimientos de las cosechas orgánicas es ligeramente inferior al de la agricultura convencional en parte debido a que muchos de los nuevos agricultores orgánicos no han perfeccionado todavía sus sistemas y en parte porque algunos cultivos si que tienen un rendimiento inferior por naturaleza. En países menos industrializados la situación es diferentes. Algunos estudiosos pronostican que los países desarrollados podrían ver aumentada su producción con un mayor uso de la agricultura ecológica. “Meeting the food security challenge through organic agriculture,” Food and Agriculture Organization of the United Nations, May 2007; “Can Organic Farming Feed Us All?” Brian Halweil, Worldwatch Magazine, May/June 2006, Volume 19, No. 3. ; “Can Organic Farming "Feed the World"? En el 2007, un studio de la Universidad de Michigan concluyó que los métodos utilizados en la agricultura orgánica podrían triplicar la producción en países desarrollados "Organic agriculture and the global food supply".
2. En la actualidad, el hambre en el mundo no es debido a una insuficiente reserva de alimentos si no a una distribución desigual. Hay comida de sobra en el mundo para todos, pero los países pobres o en guerra no pueden permitirse comprarla o no pueden acceder a ella. En los países desarrollados muchas personas sufren enfermedades ocasionadas por el exceso de consumo de alimentos.

3. En 2006, aproximadamente el 18% de la cosecha de maíz de los Estados Unidos se utilizó para la producción de etanol, y en 2011 ese porcentaje subió a algo más del 40%. Aunque a algunos productores les sobraron granos para alimentar al ganado, es improbable que con ese grano de maíz de pueda alimentar al mundo. A menos que el consumo de energía se frene, la producción de bioenergía puede meter más presión en el problema de hambre en el mundo en comparación a lo que supondría un cambio a la agricultura orgánica. Por ejemplo, el gran aumento en los precios de la tortilla mexicana durante el año 2007 está atribuido a la influencia de la producción de etanol a los precios del maíz.
4. Muchas de las prácticas agrícolas, desde la alimentación de grano para ganado hasta el cultivo de flores, reducen la cantidad total de alimentos humanos producidos en tierras agrícolas. Al igual que la agricultura orgánica, estas prácticas no ayudan al problema del hambre en el mundo; más bien, agregan valor para los agricultores y consumidores en un mundo donde el hambre es causada por la desigualdad, no por la escasez de alimentos a nivel mundial.
La solución al hambre en el mundo es un desafío complejo que requerirá el control del equilibrio de la población, los problemas de distribución, y las demandas no alimentarios en tierras agrícolas. La producción agrícola juega un papel fundamental en este sentido ya que existen pruebas objetivas de que la agricultura orgánica puede ser tanto eficiente como compatible con "alimentar al mundo".
http://www.cias.wisc.edu/