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La alimentación ecológica está cada día más arraigada en la vida de la gente. A pesar de ello todavía la superficie orgánica que se cultiva es muy minoritaria. Día a día aprendemos nuevas características de los productos bio. Se maneja mucha información sobre ellos pero no toda es verdadera. Existen una serie de creencias que convendría desmentir. En este artículo vamos a hablar de la presencia de agentes químicos en los productos bio o ecológicos.
Está muy extendida la creencia de que los productos bio están libres de agentes químicos. Es cierto que los pesticidas están prohibidos en la agricultura ecológica, en las granjas bio los animales debe pasturar al aire libre, el uso de químicos no está permitido en la cosmética ecológica o en el textil.
Lo que sí se puede afirmar es que es prácticamente imposible asegurar que un producto esté libre residuos salvo que el cultivo se realice en una burbuja que lo mantuviese totalmente aislado. La polución puede llegar por aire desde los campos vecinos o incluso por lluvia. El viento puede traer partículas contaminantes provenientes de campos vecinos o incluso la lluvia puede contaminar aunque en un porcentaje muy bajo.
"La alimentación ecológica representa una alternativa de consumo sana, saludable y respetuosa con el medio ambiente".
Todo depende de cada caso ya que, si analizamos las leyes de la UE al respecto, observaremos que existen excepciones que permiten hacerlo dentro de unos límites. Por lo tanto podemos afirmar que no todos los productos con certificado ecológico están libres al 100% de químicos.
Aun así, los sellos o certificaciones son una manera práctica de saber si un producto respeta el medio ambiente y minimiza el uso de productos químicos. A la hora de comprar, por lo tanto, es una guía importante, en muchas ocasiones la única que tenemos. También es importante investigar por nuestra cuenta para conocer cada producto al detalle. Incluso podemos confiar en productores locales cuyas prácticas conocemos personalmente por lo que no haría falta recurrir a productos certificados.
Lo que si está claro es que la alimentación ecológica representa una alternativa de consumo sana, saludable y respetuosa con el medio ambiente.